¿Qué Está Pasando en AS? ¿Seguimos Discutiendo Qué Es o Qué no Es Ciencia Ficción?

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    En estas últimas semanas hay un tema candente (1) que provoca múltiples reacciones (2): la definición de los parámetros de la ciencia ficción. La verdad es que estoy sorprendida, porque yo pensaba que en el mundo anglohablante ya se había superado la discusión y que si sigue es más bien a nivel de fans, los que siempre necesitan ponerse etiquetas (No vaya a ser que se confunda a un Trekkie con un fan de Star Wars).

    Cuando me inicié en la literatura, lo hice escribiendo microficciones en un momento en que no estaba de moda como ahora. Así pues el primer consejo que me dieron fue que si quería publicar, que buscara otra cosa, porque las microficciones – como la poesía – no venden (Debo decir que el consejo vino de un editor). Por otro lado un amigo me había dicho que uno escribe el libro que le gustaría leer. Entonces me dije que si debía buscar otro género, tendría que ser uno de mis favoritos como lectora.

    Es así como me puse a “investigar” cómo escribir ciencia ficción. Tuve la mala suerte de caer sobre el libro teórico equivocado, porque el autor (cuyo nombre no recuerdo), prácticamente decía que para ser escritor de ciencia ficción, había que ser o científico o ingeniero. Eso me desanimó por un tiempo. Por suerte mi autor favorito es Papá Bradbury. Es así como llegué a la conclusión de que no me interesaba escribir como Asimov, pero que podría tratar de escribir como Bradbury.

    Luego descubrí un magnífico artículo del recientemente fallecido Frederick Pohl en donde él define la ciencia ficción como la cualidad en el proceso creativo del escritor del género para describir los parámetros dentro de los cuales puede especular (es decir la verosimilitud dentro del “mundo posible” creado). A eso él llama “el método de la ciencia ficción”. Es decir que para Pohl escribir ciencia ficción tiene que ver más con una metodología que con temas o tipos de personajes. Inclusive él dice que si se usa este método para hablar sobre la cantidad de ángeles que caben en la cabeza de un alfiler, el resultado es tan “ciencia” como la física estelar (3). Y es el criterio que uso, sobre todo pues también escribo fantasía. Si mis personajes pueden volar gracias a una nueva tecnología o a una mutación, estoy escribiendo ciencia ficción, y eso aunque no me ponga a explicar detalladamente la tecnología o la causa de la mutación (que científica no soy). Si mis personajes vuelan porque tienen poderes sobrenaturales, entonces se trata de fantasía.Eso causa que las fronteras entre los subgéneros se confundan y que no haya problema con ello. La prueba es la cantidad y variedad de ciencia ficción que se hace en español y en Finlandia (país en el que vivo).

    Alguna vez asistí a un congreso en donde estaba invitado el escritor Ian McDonald y él dijo una frase que me quedó en la mente: Muchos creen que la ciencia ficción trata sobre el futuro, no es verdad. La ciencia ficción trata sobre nuestro presente”. Y eso es lo que me interesa de la ciencia ficción: que me permite tocar temas del presente y plantearme sus consecuencias en el futuro o metaforizar sobre el tema en cuestión usando como referente un supuesto futuro. Así pues la ciencia ficción tiene un fuerte valor subversivo y trasgresor. La prueba es el uso que se hizo de ella durante la Unión Soviética. La crítica social era fuerte, pero no se podía hacer nada en contra porque supuestamente no se estaba hablando del presente. Descubrir pues que se quiere encerrar al este género dentro de parámetros, va contra su carácter subversivo.

    ¿Con qué derecho se puede decir que porque una novela de ciencia ficción tiene mucho romance, entonces en realidad no pertenece al género? Me vuelvo a encontrar con el tío que me decía que o era científica o que mejor escribiera otra cosa. Esto me hace pensar a otra discusión que alguna vez me resultó igualmente extraña. En un documental sobre el mundo de la pornografía (sí, hay documentales sobre eso también), un artista transgénero que fue escogido para el premio del actor del año (sí, también tienen premios) se quejó de haber recibido muchas críticas de los otros participantes e inclusive comentarios de lo “obscenas” que eran sus películas. Un momento, ¿no que una de las características de la pornografía es la obscenidad? ¿El sexo entre heterosexuales es menos obsceno en esas películas que el sexo con una persona transgénero? Al parecer pues dentro de ese rubro ahora hay una especie de pornografía “mainstream” y una “trasgresora”. ¿Pero a caso no se trata de que la pornografía ES trasgresora? Igual pareciera existir una dicotomía extraña en la ciencia ficción en inglés: una ciencia ficción “mainstream” en donde algunos dinosaurios insisten en imponer sus reglas de lo que es la ciencia ficción y otra “marginal”, que escriben los que no nos preocupamos por las fronteras.

    Y como pará mí la ciencia ficción es transgresora y subversiva y por lo general todo arte transgresor y subversivo es marginal, prefiero quedarme dentro de estos “márgenes”, aunque algún dinosaurio diga por allí que lo que escribo no sea “verdadera” ciencia ficción.

    1. El inicio de la discusión es el artículo When science fiction is not science fiction de Paul Cook.

    2. Como por ejemplo este excelente artículo de Nina Munteanu: When science fiction is science fiction.

    3. Sf: The Game Playing Literature, en In the Problem Pit and other stories (Corgi Book. 1976 –Great Britain)

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