Reseña de libro:Latinoamericæditada. No Disponible en su Región

Latinoamericæditada. No Disponible en su Región
Un proyecto de ALCIFF © 2022
Triada Ediciones
Varios autores.
ISBN: 978-956-9362-39-2

Este libro nace del ciclo literario de la Asociación de Literatura de Ciencia Ficción y Fantástica Chilena (ALCIFF), titulada “CiFi y Género Fantástico, diálogo con editoriales contemporáneas. Los países participantes fueron Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay. La idea era enterarse de las condiciones de producciones de género en Latinoamérica. Fueron tres sesiones en las cuales se discutió la problemática de la ciencia ficción, (sobre todo el no ser  considerada literatura “seria”) y luego nació la idea de esta antología de edición no centralizada. Es decir, el libro que aquí voy a reseñar fue publicado en Chile y el mismo libro será publicado en todos los países participantes (incluyendo un invitado: Venezuela), facilitando así la distribución y la compra en los distintos países.
Lo interesante de la propuesta es ver las semejanzas y diferencias entre las producciones locales, sobre todo ver cómo se empieza a hablar de amazofuturisno y de futurismo andino. Sí, nuestra ciencia ficción tiene características propias. La manera como cada país presenta su panorama de la ciencia ficción y fantasía también difiere.
Así pues, nuestra blogger Laura Ponce nos hace un recorrido por la ciencia ficción argentina a través de sus revistas, en donde destacan Axxon y el Péndulo, por supuesto. Ella escoge Soplado de Claudia Cortalezzi y Pop up de Nestor Toledo como representantes argentinos y no pudo escoger mejor. Los cuentos no pueden ser más diferentes, el primero tiene reminiscencias del clásico Hombre Invisible y el segundo es un cyberpunk puro y duro. Por lo mismo ambos representan muy bien la variedad de lo que se raliza en Argentina.
Otro de nuestros bloggers, Iván Prado Sejas de Bolivia, se aproxima al género de manera más tradicional e incluye los relatos nativos en el compendio. Este es un punto que genera discusión. Yo personalmente no creo que por el hecho de hablar de dioses que “vienen de las estrellas”, se pueda incluir a la mitología andina como parte de la ciencia ficción. En ese caso toda la mitología del país que venga lo sería. Por otro lado asegurar eso es mirarlos con los ojos actuales del hombre occidental. Ellos no veían las cosas así, esa era su realidad, no una fantasía. Tratar de explicar estas creencias con la teoría de los “antiguos astronautas” me parece personalmente una falta de respeto a los pueblos originarios. Por otro lado, no me gusta utilizar el término Neoindigenismo. El indigenismo fue una corriente artística realista que está muy bien estudiada. Yo prefiero el término “futurismo andino”. Pero esos son detalles y no hay que olvidar de que lo que se trata es de buscarle un sitio a la ciencia ficción latinoamericana y que para eso debemos estar unidos. Iván escogió como representantes a Ana Triveño y a Gonzalo Montero. El cuento Cuando despertó de Ana es una new weird muy bien desarrollada que de alguna manera nos hace pensar en películas como The Matrix. De clones y amores de Gonzalo Montero trata de retomar una leyenda andina y darle toques de ciencia ficción. Una cosa que me decepcionó de este cuento es que es casi idéntico a la leyenda, sólo que reemplazando algunas cosas por “tecnología”. Yo hubiera querido un poco más de diversidad, una vuelta de tuerca a la leyenda original.
Gerson Lodi-Ribeiro de Brasil nos habla de tres olas de la ciencia ficción, como tradicionalmente se les nombra en los estudios del género. Primera Ola de la ciencia ficción brasileña se habría caracterizado por autores que publicaron sus libros bajo los auspicios editoriales de Gumercindo Rocha Dórea, hasta el punto de ser conocida también con el nombre de Generación GRD. La Segunda Ola de ciencia ficción brasileña sería la generación que comenzó a publicar en los fanzines de ciencia ficción de principios de la década de 1980, en especial en la versión brasileña de la revista Azimov. La Tercera Ola de la ciencia ficción brasileña sería la actual generación, que comenzó a publicar en pequeñas editoriales especializadas en literatura fantástica, e-books y e-zines, blogs y sitios de Internet, etc. El nos presenta dos cuentos desgarrantes La heladera de los cadáveres caminantes de Juliana Berlim y Mi mundo y nada más de Paolo Fabrizio Pugno. Ambos tienen pocos diálogos , pero en ambos vemos con horror cómo la humanidad está destinada a la desaparición. En el primer de los casos el horror viene de dentro, en el segundo, de fuera. Pero al final no nos queda más que desaparecer.
Carolina Varela de Chile señala la casi exclusividad masculina del principio de la ciencia ficción en ese país. En la actualidad ella reconoce que hay una renovación sobre todo lograda por el grupo La ventana del Sur, exclusivo para escritoras, a la aparición de pequeñas editoriales independientes y al trabajo académico que realiza la ALCIFF. El primer cuento de Chile, es el de TopoPanda (Natashia Navarro) Family lab. Esta historia está muy bien narrada, pero sobretodo nos ofrece una nueva visión de la clonación y las implicaciones de prácticas irresponsables causadas por el egoísmo humano. El segundo cuento Dani Dinosaurio (Ve-eleh Shemot) de Leonardo Espinoza es un new weird que nos permite realizar un excéntrico viaje hacia un mundo que me recuerda mucho a unos cuentos de Bradbury y que hace muchas referencias a otros artistas. En todo caso es una hermosa metáfora de rebeldía.
Es Rodrígo Bastidas quien se encarga de hablarnos del género en Colombia. Él analiza la ciencia ficción, no de manera lineal, sino más bien arborescente en donde el pasado dialoga con el presente, replanteándose continuamente. Rodrigo señala la importancia de la novela “Imenez” de Luis Noriega, que en su opinión “(…) abre las puertas a obras posteriores durante el siglo XXX.” y que “(…) no solo es un ancla que deriva de dos momentos históricos literarios, sino (que también se puede repensar) como un dispositivo de lectura que nos permite repensar cómo se ha pensado el género en la ciencia ficción en el país”. Quirón de Karen Andrea Reyes nos presenta un planeta que es una metáfora del milagro que todos esperamos para que nuestra vida sea mejor. Sin embargo, todos sabemos que si el milagro ocurre, no siempre las cosas se arreglan como lo esperábamos. O como suponíamos. Biopolítica de Luis Carlos Barragán nos plantea un oscuro futuro para América. En esta historia la biotecnología es utilizada para transformar el sistema político. Al tomar las máquinas conciencia, deciden que están más capacitadas para gobernar que nosotros. Es interesante notar que en ambas historias el ser humano busca encontrar la solución de sus problemas en algo concreto, fuera de él, sin darse cuenta que mientras no cambie por dentro, cualquiera sea la solución, siempre estará insatisfecho.
En Ecuador nos encontramos con un gran colaborador de Amazing Stories: Cristian Londoño Proaño. Él recalca la importancia de los investigadores para que el canon acepte finalmente la ciencia ficción como literatura. Nombra sobre todo a dos de estos investigadores: Álvaro Alemán y nuestro blogger Iván Rodrigo Mendizábal. En cuanto a los cuentos, es interesante notar que ambos se enfocan en las relaciones humanas, sobre todo las sentimentales. Quizá influenciados por la nueva normalidad, luego del Covid19, en ambos se ve la frustración de amores casi imposibles. Una luz inolvidable de Solange Rodríguez Pappe, es un melancólico cuento que nos habla de la soledad y la vejez. Mientras que Un amor virtual de Abdón Ubidia nos habla de un amor joven en un mundo donde la realidad virtual toma vida y convive con nuestra realidad. Ambos cuentos son muy hermosos.
J.J. Chrife de Paraguay, nos dice que en ese país hubo muy pocas obras antes del siglo XXI Cabe y resalta la antología Jasyrata, aparecida en 2019 y compilada por Osvaldo González Real. El panorama de la ciencia ficción paraguaya está dominada por jóvenes, grupos de autores que se asocian para publicar y unas cuantas editoriales que apoyan el género. Los autores presentados son María Irma Betzel y Juan de Urraga. Eternos ladrones de poemas de María Irma es un magnífico texto escrito de una forma muy poética. Cuestiona la mortalidad, pues el personaje principal es un ser cuya mente está conectada a una máquina, pero sobre todo nos habla de la importancia de la comunicación, sin la cual los textos sólo serían un grupo de palabras y nada más. La moneda de Juan de Urraga, nos habla de la importancia del presente, de lo concreto. En realidad yo no definiría este cuento como de ciencia ficción. La famosa moneda que viene del futuro, puede ser simplemente una falsa. Por otro lado la conversación con la maestra no fluye de forma natural, por lo que este cuento es uno de los que menos me han gustado de esta antología. Aunque puede ser que la prosa de María Irma Betzel haya simplemente opacado la de Juan de Urraga.
Mi querida amiga, editora y mucho más, Tania Huerta se encarga de hablar de Perú. Ella remarca la importancia de la historia y culturas autóctonas al escribir cifi en el Perú. Cabe mencionar que Tania ha creado el Colectivo Qhipa Pacha, cuyo objetivo es hacer una ciencia ficción netamente peruana. Uno de los autores escogidos por Tania es Daniel Salvo, quien no solo es uno de los más importantes escritores peruanos del género, sino que también es un gran difusor, inclusive a nivel internacional. Su cuento Quipucamayoc, es un clásico del autor. En ella él nos plantea que la tecnología de los incas no tenía nada que envidiar a la tecnología actual, específicamente a las computadoras. Su planteamiento resulta interesante, sobre todo ahora que se ha descubierto que los quipus (1) servían para mucho más que simplemente contabilidad. Es segundo cuento es mío, por lo que no lo voy a comentar, solo diré que sigo la misma temática: una tecnología andina que era muco más avanzada de lo que hoy creemos. Es importante mostrar que en ambas historias el objetivo es usar elementos originarios que se convierten en una tecnología avanzada. Para mi personalmente esto es casi una lucha pues detesto que se diga que “nos ayudaron los extraterrestres” cuando no pueden explicar cómo creamos esa tecnología. ¿Y si más bien aceptan que los pueblos originarios conocían cosas que se han perdido y que no se puede explicar con los conocimientos actuales? Solo digo.
La entrada de Uruguay está escrita por Mónica Marchesky y Ramiro Sanchiz. Para ellos la ciencia ficción uruguaya nace en 1969 con una primera ola que emerge luego de que Carlos María Federici publicara su cuento Primera necesidad en la revista española Nueva Dimensión. El final de la dictadura militar en 1986 marca el inicio de una segunda ola cuya característica es la profusión de revistas y fanzines, así como la aparición de editoriales especializadas. En el 2000 empieza una cuarta ola con la entrada de escritores que no escriben exclusivamente para el género. Actualmente se encuentran en una cuarta ola, que inició en 2012 y tiene como eje al proyecto Ruido Blanco y a MMEdiciones. Lo interesante es también es que en esta ola participan tanto nuevos escritores como los de las otras generaciones. Sobre la Arena, bajo la piel de Ramiro Sanchiz, es un cuento que ya había leído anteriormente. Ésta es una historia muy original y nos habla de cómo la gente común y corriente se apropia de la tecnología de manera casi naive, pues no la entiende pero la acepta, a demás de ser una metáfora de cómo la naturaleza se adapta a esa tecnología.12 Crayones de Ximena R. Molinari es un cuento post apocalíptico simple pero efectivo, en donde la muerte es la solución final, pues al escogerla voluntariamente, ésta nos libera.
El último país es Venezuela y es Wild Parra el encargado de decirnos que la ciencia ficción de su país está marcada los problemas económicos y por la inmigración elementos que se subliman en los textos. Abundan las distopias y el amazofuturismo. Su artículo es el más largo pues dedica un espacio para analizar los textos escogidos. Debo confesar que no leí estos análisis, pues no quería que influyeran en mi crítica. Los cuentos escogidos muestran claramente lo que expresa en su presentación, además de ser ambos altamente poéticos. El primero la distopia Occidentalis Vagus de AVE (Annie Vásquez) nos habla de fusión, transformación y adaptación, mientras que Kurkumi y el efecto bumerán cuento amazofuturista de Obitual Pérez nos habla de sobrevivir y proteger.
En conclusión, este libro es una buena manera de adentrarse a ciencia ficción en Latinoamérica, tan variada y exuberante como sus países. Este es un libro muy recomendable.

(1) Quipu: Conjunto de cuerdecillas anudadas que utilizaban los habitantes del Peru precolombino con fines mnemotécnicos, para hacer cálculos numéricos o recoger historias o leyendas.

Source: Auto Draft

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